lunes, 6 de septiembre de 2010

No sé disimular

Sólo hay dos cosas que no sé disimular, cuando me emborracho y cuando me enamoro. Ayer, me emborraché.

La noche tenía todos los ingredientes para el típico botellón entretenido con posterior visita cultural a alguna discoteca de la ciudad como es la presencia fundamental de Montes, de mis primos, de Gonzalo y sus teorías antisistema y la adhesión al botellón de cinco alemanas que no conocíamos.

En efecto, el botellón no defraudó, risas, besos, fotos y estupideces varias; luego vino el momento de la discoteca, fuimos entrando en pequeños grupos y todo marchaba bien hasta que como diría mi querido Eric de repente ¡¡Plaff!! me había perdido.

Sí, la discoteca no es grande y éramos más de 10 personas, pero por más vueltas que daba no veía a nadie así que me colé en la sala VIP dónde tuve que evitar que un ex-compañero de trabajo me concretase un matrimonio de conveniencia con una pureta de dudosa edad y con el rostro de la prima fea de la momia del museo, ¡¡vaya arrugas!! En un momento de descuido huí hacia el cuarto de baño y cuando no había moros en la costa salí de allí y bajé con el pueblo llano, dónde por lo menos, hay rostros humanos.

Gracias a comentarios en nuestro querido Tuenti hoy que sabido que ayer estuve hablando y saludando a gente que ni si quiera recordaba pero bueno eso es parte de las noches largas de sábado, después de estos supuestos encuentros que no recuerdo, supongo que ya me aburriría y empecé a llamar a la gente a ver dónde estaban hasta que conseguí comunicarme con una avanzadilla que se dirigía hacia dónde habíamos aparcado para ir a nuestra conocida gasolinera de Juan Holgado así que raudo y veloz abandoné el complejo erótico-festivo que es el Bereber para dirigirme hacia allí.

Ya reunido con algunos de los supervivientes de lo que quedaba de noche fuimos a comprar el típico desayuno jerezano, ¡¡pizzas!!, en la anteriormente mencionada gasolinera. Yo ahí creía que había triunfado ya que iba a desayunar la correspondiente pizza y mis queridos amigos me iban a llevar a casa para que servidor descansara para disfrutar del domingo con un magnífico día de playa, pero no, no fue así.

Iluso de mí, no recordaba que las alemanas tenían la casa en la vecina localidad de El Puerto de Santa María así que nada, tocaba coger los coches con evidentes signos de ebriedad, cosa de la que obviamente no me alegro.

Después de un tortuoso camino llegamos y yo que con la borrachera me vuelvo inocente ya creía que por fín se iban a dormir y ahí acabaría la noche, pero no, nos dirigíamos a la playa, yo no veía ya acercarse nunca el fín de la noche (aunque ya empezara a amanecer). Así que resignado bajé hacia la playa, aquí una muestra de ello:


Después de tonterías varias como por ejemplo bañarme, sí, yo tampoco me lo explico, cuando el sol empezó a apretar tomamos rumbo a Jerez, yo ya no podía más y ahora el sol estaba destrozandome los ojos, entre el sueño, el humo de la discoteca, la sal del mar y ahora esto... Pensé que Pepe mi chófer en el tortuoso camino de vuelta tendría unas gafas fashion que aliviaran mi dolor y sí, las tenía, pero se las puso él...



Así que nada, con los ojitos rojos hasta casa, tengo que decir que hacía tiempo que anhelaba una fiesta así y necesitaba despejarme así que aunque no os haya nombrado a todos gracias a los que salísteis este día y perdón por perderme pero es que.... ¡¡La noche me confunde!! :D


P.D. Mañana os contaré mi día de playa de hoy, porque sí, me he levantado y como un campeón me he ido a la playa ;)

8 comentarios:

Alcantarisa (cocinando en mi isla amarilla) dijo...

Falta que hacen borracheras como esas, eventuales, sin planear... memorables!

Un beso.

Jorge Miró dijo...

Alegra leer una entrada como esta después de leer las anteriores. Me alegro que lo pasarais del carajo!! Y disfruta de la playa tu que puedes!!!

Nos vemos en El Rubio.

Rocio dijo...

Calderón =)
Espero que te acuerdes de mi
Soy Rocío, también llamada: La catalana del camino

Un saludo bien fuerte!

alejandro dijo...

gracias por sacarme unas sonrisas, mientras lo leia, en un dia tan gris para mi :(

un abrazo sr. calderon

Calderón dijo...

Me alegra que os haya gustado y a tí Rocio claro que me acuerdo de tí, creía que te había perdido la pista jeje

1 beso ;)

Lenore dijo...

Que aventuras hijo!!
..cuando me enamoro y cuando me emborracho jajaja

anda, anda! un besito fiestero

María dijo...

Con dos cojones! Después de una juerga tan brutal (muy buena la primera foto), ¡a la playa! Me he divertido leyéndote :)

Calderón dijo...

Jajajaja gracias María, mis noches que son eternas :P